El aprendizaje: antídoto para la resignación
La resignación es un estado de ánimo en el que caemos frecuentemente, es probable que lo reconozcas si menciono frases como: “Ya lo intenté todo, no hay más que yo pueda hacer” y quien sabe existan otras más. Esta presente, por lo general, cuando sentimos que nuestras acciones no surten efecto y los resultados son más de lo mismo. En muchas ocasiones me he preguntado por qué me sucede esto? ¿que puedo hacer? también he optado por lo más fácil: justificar mis acciones y comprarme todos los “boletos” que me produzcan “tranquilidad”
Antes de ingresar al mundo del coaching, me preguntaba como hacían las demás personas para tener éxito, para llevarse bien con sus hijos, con el vecino y ¿será que mi enfoque siempre estuvo del otro lado de mi alma?. Todo empezó por aceptar y reconocer que había mucho que conocer en mi mismo y “soltar” muchos aprendizajes adquiridos a lo largo de mi vida. Lo digo en primera persona, porque es de ahí donde puedo ponerme al servicio de los demás, desde mis propias heridas, cicatrices y todo aquello que me ha servido para ser lo que estoy siendo ahora.
Leer el resto del artículo »
“Perdonar: un efecto liberador”
Hace mucho tiempo que quería volver a escribir en el blog. Dejé de hacerlo mientras estuve en mi proceso de formación como coach ontológico, una etapa en la que aprendí que no tenía que saberlo todo, que puedo pedir ayuda, equivocarme y aprender desde la humildad. Aún sigo asombrándome cuando escucho el lado oculto del lenguaje, reconozco que no somos etiquetables, que existe un devenir constante, en las que se pueden soltar las creencias que nos acompañan por mucho tiempo y que limitan el logro de nuestros objetivos… Tengo mucho para compartir y lo haré poco a poco.
En este post quiero distinguir el perdón como una de las declaraciones más importantes que nos abren un horizonte de posibilidades ante un estado de ánimo como el resentimiento. A lo largo de mis talleres, he encontrado personas que viven en la confusión, creyendo que perdonar significa premiar a aquellos que juzgan, que les hicieron daño. Personas que dejan atraparse por el estado de ánimo del resentimiento y caminan por la vida cargando una mochila pesada. Vivir en el resentimiento es como ingerir una dosis de veneno diaria que tarde o temprano podría terminar envenenándoles el alma.
Leer el resto del artículo »
El aprendizaje y sus enemigos
¿Te has preguntado cuántas cosas sabes que sabes? ¿Cuántas sabes que no sabes? y ¿Cuántas no sabes que no sabes?. Hacer la lista, para las dos primeras preguntas, podría llevarte algunos años, no obstante es probable que la termines… sin embargo ¿será posible hacer una tercera lista?. Precisamente sobre esto habla Rafael Echevarría en su libro “Escritos sobre aprendizaje” , allí hace referencia a la ceguera cognitiva, aquella que, aparentemente, nos condena a la posibilidad de no aprender. Como diría Heráclito: “Si no esperamos lo inesperable, jamás lo descubriremos pues ni siquiera lo buscaremos” Ello nos abre la esperanza de que podemos elegir vivir con apertura, aceptando que no lo sabemos todo y que si es posible actuar desde la humildad, dejando de lado una “vieja compañera”: la arrogancia.
Leer el resto del artículo »
El costo de postergarse
Hoy toqué un tema interesante para mí y a juzgar por las reflexiones de los participantes del taller que realicé, también lo fue para ellos. Se trata de “La Postergación”. Escribo después de muchos meses y es que me encuentro en la parte final del programa de certificación en coaching ontológico de Newfield Network. Durante 8 meses he aprendido a descubrir el SER que he venido siendo y en que SER me estoy convirtiendo. Han cambiado muchas cosas dentro mí y lo que más me motiva es que puedo poner este aprendizaje al servicio de otros. Lo importante no es lo que aprendes sino que haces que con lo que aprendes.
Postergar no es lo mismo que posponer ya lo veremos más adelante. Para hacerlo más simple voy a poner unas frases inspiradas en el libro Atrévete de Lidia Bequer, probablemente las han escuchado en ustedes mismo o de las personas con las que conviven: “Parezco la sirvienta de esta casa”; “Vivo para los demás haciendo de chofer”; “Yo puedo esperar, mi esposo y mis hijos me necesitan”; “Me saco de la boca para darle a ellos”… y muchas otras. Fue gracioso recrear estas frases en el taller de capacitación que les comentaba al inicio, causó risa y a su vez preocupación, en los asistentes, cuando les pedí que revisaran en su vida las veces que se habían postergado y el costo que habían pagado por ello.
Según Lidia Bequer, postergar implica, diferir, aplazar, dejar pasar el tiempo sin tomar acciones. Pensemos en las veces que hemos postergado ir al dentista, hacer el chequeo de despistaje oncológico, esa llamada a esa persona especial para tí, todo ello implica un costo de oportunidad alto, puede significar perder tu empleo, perder un cliente y hasta perder la vida, ¿no lo creen? A diferencia de la postergación, la acción de posponer tiene límites, es decir yo puedo haber quedado con una persona en ir a su oficina a las 5 pm. y se me presenta un inconveniente, lo que hago es llamar para posponer la hora acordada o la fecha si fuera necesario. A las personas que postergan sus sueños, sus metas, suele calificarseles como flojas, desordenas, distraídas.
Por lo general, las personas que se postergan, “derrochando generosidad y abnegación, que dejan sus sueños para beneficiar supuestamente para servir a los demás”, terminan culpando a terceros, por no lograr lo que quieren. Como consecuencia, esta situación gatillan emociones que se pueden convertir en estados de ánimo ( emociones que se quedan por más tiempo en nosotros) como: resentimiento, resignación y sentimientos de odio y rechazo, señala Bequer.
Le preguntaba a los participantes que pensaran en aquello que han postergado y tras las respuestas escuchaba también explicaciones como: “Quiero poner un negocio pero me da miedo endeudarme y poner en riesgo a mi familia” Yo le decía que como todo en la vida tomar acciones implican riesgos que hay que asumir. Lo peor que podría pasar es que te equivoques y asumas el aprendizaje que te deja el hecho, para tomar nuevas acciones. Las personas que han decidido emprender saben de que les estoy hablando… ¡todo lo que pasaron les ha servido para ser la persona que son, ahora!. Algo que he aprendido en mi proceso de formación de coaching ontológico es que los juicio abren o cierran posibilidades de acción. Poco puedo lograr lamentándome de mi “desgracia”; existen opciones como pedir ayuda, hacer una declaración, coordinar acciones, revisar la forma que que converso con otras personas, entre otras.
Espero que al leer este post, hagan una revisión de todo aquello que han postergado y los costos que esto ha significado en su vida. Yo puedo elegir quedarme en mi zona de confort o abrirme al aprendizaje. Observen sus enemigos del aprendizaje como: el tiempo, querer tenerlo todo claro todo el tiempo, incapacidad para decir NO SE, dada la persona que soy no puedo aprender eso, entre otros. Los invito a cambiar las excusas por acciones, desde el ser libre que son… !Usted elige!
Hasta la próxima!
Mi trabajo… ¿es mi pasión?
Pensaba en todas las personas que he conocido en los talleres de capacitación que realizo (miles) en sus miradas cuando ven la pasión que pongo en mi trabajo y me recordaba a mi mismo hace algunos años. Me veía en alguna empresa de las que trabajé, donde la rutina era la constante y la resignación la emoción predominante.
No existe nada mejor que hacer lo que te gusta y amarlo profundamente. Veo mucha gente que trabaja por obligación y solo basta mirarle a los ojos para saber lo que se siente. No todos tienen la suerte de estar en el lugar correcto, a mi me llevó años encontrarlo y sé que si no hubiera vivido la desazón, la frustración no podría hablar de esto.
Leer el resto del artículo »

